31 de marzo de 2010

El hambre

Nunca he entendido como me mira el mundo a mi alrededor, solo sé que mi realidad debe estar cubierta por un velo que muestra un rostro mucho mejor. Al menos en lo relacionado a la nutrición, estos días practico cuanto ejercicio puedo por diversión, mis músculos empiezan a definirse claramente poco a poco, pareciera como un logro de no ser que vienen saludando a la libertad en conjunto con mi estructura ósea.
Estoy seguro que pocas personas a mi entorno conocen este sentir, para mi no es la primera vez, aquella vez anterior juré nunca volver a caer en este oscuro lugar y ahora recuerdo las palabras del cuervo rebotando en mi mente... "Nunca digas nunca" "Nunca jamás"
Los hambrientos de verdad nos reconocemos fácil al caminar, un caminar erguido con los ojos mirando a la nada, no hay fuerza en sus movimientos, solo soltura inerte, el cuerpo se mueve por mecánica y no por quererlo de verdad además su mayoría con movimientos torpes. Son personas cargando un tabique de confusión en la frente y muchas veces hablando para si mismos buscando un consuelo o fuerza para continuar, últimamente platico mucho conmigo.
Es bueno saber que esto esta por terminar.

Chocolate

1 comentario: